Todos estamos transitando nuestro propio laberinto.
A veces el camino parece confuso, damos vueltas en circulos y nos sentimos perdidos.
Ese es el proceso del desarrollo personal: no es una linea recta, es un desafio constante.
El ojo representa la consciencia, el enfoque y la vision.
La unica forma de encontrar la salida (la vuelta a casa) es abriendo bien los ojos y mirar hacia dentro, cada paso te acerca a tu mejor version.